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miércoles, 2 de febrero de 2011

Nuditos

Resulta que no estornudé, no hice ninguna estupidez. O sea que me banque la angustia. Angustia a las 12, pero me dormí. Angustia a las 3.30 am. El insomnio me llevó a encender la TV y ver algo que me saque un ratito de mi cabeza y me deje dormir. Porque el silencio no ayuda. Gracias Fox por poner "How I met your mother" a la madrugada. Y eso que hubiera visto cualquier cosa, hasta TVcompras, con tal de dormir.
Mis ojeras de hoy son inexplicables. El responsable de disparar esta angustia una vez me dijo: "las ojeras son sexies: da la imagen que trasnochas y la sabes pasar bien". Puf, porque la pase bomba ayer eh. Nunca estuvo más errado.

Estoy recurriendo non-stop a la sublimación: estudie toda la mañana en compañía de un capucchino gigante, y sigo. A la tarde me espera una buena descargada en la clase de Spinning: Ricardo, hoy tenes licencia para matarnos, voy a intentar no romper la bici nomás.
A falta de Mabel tengo mis back-ups: mis amigas/os, que dicen cosas como "ese chico no te merece", o "le tiro aceite caliente a la madre o la hermana del susodicho cuando las vea en el gym" o "descargate conmigo!", o "a los 30 nos casamos", etc. 
Segundo: el estudio, suerte que tengo algo en qué ocupar mi cabecita. 
Tercero: ejercicio. 
Cuarto: que mañana cumple años mi tio y soy la encargada de la torta de cumple - que aunque cumpla 78, va a ser una chocotorta, obvio, pero con un poco de Tía María para los adultos.

Mentira, no son back ups. Son más, son esos los "nuditos" que me mantienen (masomenos) cuerda, con Mabel o sin ella.
Y la quinta: escribir.

martes, 1 de febrero de 2011

Mabel, volvé.

Mabel es mi analista, está de vacaciones. Me quedan exactamente 9 días hasta que tenga mi proxima sesión; mejor dicho, 8 días y 18 horas. 
Digo esto, porque, cual estornudo, siento que se me viene un acting out, o un pasaje al acto:  esas boludeces que uno hace para escaparle a la angustia, y despues se justifica apelando a un brote de locura temporaria,  un exceso de alcohol/cafeina/chocolate/inserte-aquí-su-propia-droga en sangre y hasta amnesia.
Si Mabel estuviera al menos sabria que tengo algo productivo para hacer con la angustia esta semana (ponele, mojarle la hermosa almohada de terciopelo azul del diván, mientras la Lic. me hace preguntas para que asocie un poco). Pero 9 días no se si banca. Y si me pongo a asociar sin analista no se en que delirio puedo terminar.
A no preocuparse: mis actings y pasajes al acto no son nada que ponga en riesgo mi vida  ni la de otros, soy inofensiva - quizas ponga en riesgo mi honor u orgullo, pero a esta altura., pf! 
Además, como dije, son como los estornudos, lo presiento y estoy a tiempo de agarrar un pañuelo para limpiarlo.

Ojo eh, que no soy ninguna Mabel-adicta, ni de esas personas que a cada rato dicen "mi psico dice que..." - que BTW, me resultan insoportables - pero en dias como estos, parezco una de esas. 
Lo irónico es que cada vez que pasa algo así, el día que finalmente me toca ir (porque voy cada 15 días, no estoy tan pirucha eh), en el camino voy pensando: "hoy no tengo nada para decirle...", y paso a planear cómo empezar la sesión. Claro que nunca empiezo con lo que pensé, y siempre hablo de lo mismo. Pobre Mabel, con razón necesita vacaciones.

¡Achus!