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domingo, 15 de mayo de 2011

1, 2, 3, 3, 3, 3

Y como eran 25, en lugar de un 2 y un 5, la torta tenia 25 velitas - me hago cargo, me preguntaron mis viejos si queria y dije "si", creyendo que seria mi ultima oportunidad de tener una torta llena de velitas y que seria divertido; pero al mismo tiempo, porque no soy masoquista, dije "pero no de las que se vuelven a encender eh, las comunes". Chicos, no existen más las velas comunes, es un monopolio de las velitas invencibles. Conclusión: eramos 5 apagando las velitas. Y encima cuando las terminaba de apagar con los dedos algun piola salto a decir "no vale así"; ¡Son mis velitas y las apago como quiero! - casi le digo

El momento desde que te cantan el "Feliz Cumpleaños" hasta el apagado de las velitas me resulta bastante estresante, todos mirandote y sacandote fotos en ese preciso instante, esperando que pienses 3 deseos. Y el fotografo diciendo "espera que carga la cámara para soplar". Mucha presión. La cuestión es que entre que quiero apurarme para que ese momento pase rapidito y quiero aprovechar mis tres deseos, termino confundisima después de apagar las velitas sin saber qué carajo desee. Total, nadie pregunta, todos saben que si los contas no se cumplen (?). 

No tiene mucho que ver, pero se las dejo: Rent - Light my Candle
Si nunca viste Rent: alquilala YA, consideralo mi regalo de cumpleaños.

25

Hoy amanecí con 25 años. En realidad, para ser exacta, hoy a las 9.35 pm van a haber pasado 25 años desde que pegué el primer grito. Se siente todo igual.

No soy ni de las personas que aman con pasión maníaca cumplir años, ni de las que se deprimen olimpicamente cada vez que viven para ver otro invierno. No estoy en ninguno de los dos polos: no me siento comodisima en el centro de la atención, ni me interesa, y tampoco veo el paso del años como un acercamiento a la muerte - aunque lo sea, será que todavía estoy muy lejos para eso. Todavía puedo decir que nunca me encontré ni una cana, quizás el día que lo haga digo otra cosa...
Diría que me da igual, aunque, sí me gusta aprovechar para ver amigos y familia, aunque los vea siempre (porque festejar con gente que no veo ni hablo nunca, con "conocidos", realmente me resulta un dolor de ovarios), la gente que quiero ver en mi cumpleaños es la misma que elijo para todos los días. Y, como a todos, mentiría si dijera que no me gustan o interesan los regalos (pero no tanto como para invitar gente X solo para que me regalen algo, no soy de esas). Es simplemente una excusa para ver a la gente que uno quiere.

Si sos de l@s mi@s, hay gente que ves en tu cumple, gente que llama o manda sms, gente que escribe en Facebook/manda mail, y gente entusiasta de los cumpleaños - o al menos del tuyo - que hace todas las anteriores. Ah, y la gente que no usa ninguna herramienta recordatoria y se olvida de saludar.
Hay un saludo cumpleañero que no puedo apreciar: "hasta los/ad 120". Chicos, no quiero vivir 120 años.
Cada vez estoy más convencida que la gente que te desea eso, secretamente te odia: al menos para mí vivir tantos años no es algo particularmente atractivo. Prefiero vivir 75 de los buenos, a morirme hecha una lechuga. Y la inmortalidad no es algo que me resulte especialmente atractivo, ni la muerte algo aterrante. C'est la vie.
A los que me dicen "Dany" en lugar de "Dani" los perdono - aunque una amiga siempre dice que el diminutivo con "Y" es de gato...
Debe ser uno de los posts que más rápida y espontáneamente escribi ever. For your consideration.

martes, 18 de enero de 2011

Señor - ita

Me dijeron Señora. Llame a ClubLN para cambiar mi subscripcion y "Esteban, en qué puedo ayudarla" me dijo Señora.
Cada vez que esto pasa, freakeo un poquito: espero que solo sea por educados o feministas, y que ni mi voz sea voz de "Señora".

Hace tiempo le dije a un muchacho que me saludó diciendome "Señora", intentando ser simpatico y gracioso: 
- Nada de eso, soy Señorita todavia.
Y paso a explicarme que la palabra no existe más, porque las feministas protestaron. Según ellas decir "señorita" es machista: "no necesito de un hombre para ser una Señora con todas las letras", decian.

Estoy de acuerdo en algo: tenemos que tener todos los mismos derechos, votar, trabajar, estudiar, depilación definitiva (?). Pero no somos iguales. No quiero que me traten como un hombre. Voto porque el hombre nos venga a buscar, nos deje pasar antes y nos invite en la primera cita. Que nos diga "que linda que estás", y que se haga el que se dio cuenta del corte de pelo que te hiciste. A la hora del feminismo, voto por reconocer las diferencias de la femineidad, celebrarlas y aprovecharlas, tal como ellos aprovechan las diferencias de la masculinidad.

Señorita. Yo no necesito un hombre para ser "señora", pero sí unos años y arrugas más. Y tener voz de señora, claro.